
A partir del documental de Al Gore, “UNA VERDAD INCÓMODA”, surgen muchos miedos e interrogantes acerca de los cambios que podría empezar o ya está empezando a experimentar el mundo, y en específico Chile, debido al calentamiento global.
El aumento en las temperaturas de la zona central, la aridez del suelo, la aparición de nuevas plagas y cambios en la fauna marina son sólo algunas de las consecuencias que traería el calentamiento global.
De cumplirse las predicciones de la ONU, en Chile cultivaremos mangos en el norte, industrias vitivinícolas en el sur, forestales replantando la zona de Balmaceda y aguas tibias en Concepción.
Los científicos sitúan la elevación de la temperatura global entre 2 y 4,5 grados centígrados de aquí al 2100, lo que afectaría directamente la geografía, economía y temperatura del país. El impacto en Chile será desde la I Región hasta la Antártica, pero que estará mitigado por el océano Pacífico y su influencia sobre la costa chilena.

En términos generales, se prevé un aumento de la variabilidad climática.
En este sentido, fenómenos como la Corriente del Niño van a ser más frecuentes e intensos, por lo que los cambios más dramáticos vienen en términos de precipitaciones y sus efectos.Un tema de alta sensibilidad es la disponibilidad de agua en el mundo. Chile no está ajeno a este problema. El motivo de fondo en torno a Campos de Hielo, por ejemplo, es el recurso de agua: quién es dueño de ese glaciar. Porque una de las manifestaciones del calentamiento global será la pérdida de masa de agua dulce.
En este sentido, fenómenos como la Corriente del Niño van a ser más frecuentes e intensos, por lo que los cambios más dramáticos vienen en términos de precipitaciones y sus efectos.Un tema de alta sensibilidad es la disponibilidad de agua en el mundo. Chile no está ajeno a este problema. El motivo de fondo en torno a Campos de Hielo, por ejemplo, es el recurso de agua: quién es dueño de ese glaciar. Porque una de las manifestaciones del calentamiento global será la pérdida de masa de agua dulce.
Uno de los efectos más decidores del cambio climático, es el derretimiento de estos glaciares, existe un claro impacto el retroceso y adelgazamiento de la mayor parte de los glaciares en Chile, lo que puede traer consecuencias dramáticas en un futuro cercano. Uno de los efectos concretos en la actualidad es el aumento del nivel del mar, y alzas en temperatura. En tanto una de las consecuencias presentadas y claramente visibles en nuestro país es el retroceso en 10 kilómetros en el glacial San Rafael, con 741 kilómetros de superficie. Éste llegó a la pérdida de 10 kilómetros lineales entre los años 1871 y 2003. Sin que tenga una medición certera al día de hoy con las últimas alzas de temperatura. Incluso, este exceso de calor podría afectar a la industria turística del esquí, pues según señalan algunos autores, la línea de nieve en la cordillera está subiendo y podríamos perder muchos de nuestros campos de esquí.
El desarrollo de la agricultura es otra área que también se verá afectada. Muchas de las actividades frutícolas tendrían que moverse hacia el sur, pues se abrirían espacios para actividades que eran menos favorecidas antes y que ahora serían posibles en Chile por un clima más caliente.
Respecto del aumento del nivel de las aguas, los expertos señalan que hasta la X Región no deberían provocarse cambios morfológicos, pero sí desde esa zona hacia el sur por sus costas bajas y desmembradas. Los puertos australes tendrían problemas.
Aún así en materia reflexiva y de acción, Chile es uno de los países que aún no ha presentado un plan o estrategia de acción seria en torno a lo que estamos presenciando. Si tan sólo un numero pequeño de nosotros, nos comprometiésemos a preservar con mínimos gestos o acciones nuestro medio ambiente, la situación podría ser distinta. Es por esto que nosotros, como futuros docentes debemos crear esta conciencia en los niños y a continuación se expondán un par de medidas básicas para contribuir al bien de nuestro país y del mundo desde nuestras aulas:
1. Favorecer la separación de basuras y el reciclaje a través de diferentes recipientes.

2. Apagar el televisor, computador, pantalla o luces si no las están ocupando. (Puede ahorrar hasta 87 kg de CO2 al año.)
